Resumen 1.
Larisa Hernández González 1100712
Kevin Robins
Cyberspace and the World we live in
Utopía es ningún lado (outopia), y al mismo tiempo, es algún lugar bien (eutopia). El Cyber espacio es proyectado como el mismo tipo de “ningún-algún dónde o lugar” […] pero no tiene locación. La realidad virtual nos permite jugar a ser como un dios, convertir algo líquido a sólido por ejemplo.
Después de todo, no podemos hacer de nuestro mundo real lo que queramos hacer de éste.
El espacio utópico – la net, la Matrix – será un “ningún-algún lugar” en el que estaremos habilitados para recobrar el significado y la experiencia de comunidad.
Howard Rheingold cree que con esto tenemos acceso a una herramienta que podría traernos convivencia y entendimiento dentro de nuestras vidas y podría ayudar a revitalizar la esfera pública. “Las comunidades virtuales”, según Rheingold, “son agregaciones sociales que emergen de la net”, con suficiente sentimiento humano como para formar webs de relaciones personales en el Cyber espacio.
Mientras tanto los propagandistas tienden a hablar como si realmente existiera una realidad nueva y alternativa. Es como si pudiéramos simplemente trascender la imperfección tan frustrante y decepcionante del hoy y el ahora.
A los profetas del Cyber espacio les conciernen los grandes cuestionamientos de ontología y metafísica, en base a una de tantas preguntas, tales como “¿Qué significa ser un humano en el mundo actual?”
Viendo pues al Cyber espacio desde esta perspectiva, podemos tratar de re-socializar y re-politizar lo que ha sido posado en un abstracto, filosófico sentido en cuanto a la cuestión de la tecnología y lo que significa ser humano en el mundo de hoy.
En un mundo muy desarrollado, sobrepoblado […] es reconfortante pensar que algunas formas físicas pueden recuperar su pureza al ser reconstituidas como patrones informacionales en un espacio computarizado multidimensional.
Según algunas personas, la imaginación está muerta: sólo la tecnología es nueva. El punto es que la tecnología nos permite experimentar las cosas como si fueran reales, ya que aparte ésta promete liberar al usuario de sus problemas y derrotas que tiene en su realidad física y en su cuerpo.
La realidad virtual es o se imagina como “una combinación de la objetividad del mundo físico con la ilimitancia y el contenido no censurado, normalmente asociado con los sueños o imaginación”. En este mundo, podemos reclamar la ilusión del poder mágico creativo. Por lo mismo, la tecnología virtual es bienvenida como la Némesis del ego trascendente y su imaginación. A su vez, entonces el Cyber espacio es imaginado como la zona de la libertad ilimitada, “un grid de referencia para la experimentación libre, una atmósfera en la que no hay barreras y en la que no hay restricciones de qué tan lejos se puede llegar”.
Por otra parte, la pérdida de coherencia y continuidad en la identidad está asociada con la pérdida del control sobre la realidad. Morgardini observa que tenemos un sentido e alienación que hace más difícil tener relaciones que demanden más de la personalidad, como el amor, la amistad, generosidad, formas de identificarte […] La pérdida de habilidad de dar significado a la realidad es también el producto de una protección psíquica, el deseo de lo individual de no ponerse a sí mismo en riesgo. El caso en el que la crisis de identidad puede ser negada o echada a la indiferencia, es la tecno-realidad.
Las nuevas tecnologías virtuales ahora proveen un espacio en el que se trata e resistir o abrazar a la postmodernidad. Peter Weibel (1990-29) describe la realidad como un “espacio psicótico”.
Los nuevos ambientes tecnológicos de realidad virtual y cyber espacio confunden las fronteras entre los mundos interno y externo. Así, porque la realidad artificial está designada y ordenada en conformidad con los dictados del placer y el deseo.
de nuevo en la web
Hace 14 años


